WASHINGTON.- Estados Unidos conmemorará hoy un nuevo aniversario de los atentados del 11-S, en un inesperado clima de tensión y polémica por los planes de un pastor evangélico de quemar ejemplares del Corán y por la construcción de una mezquita cerca del lugar donde estaban las Torres Gemelas.
Tras varias idas y venidas, el controvertido reverendo Terry Jones dijo ayer que "por el momento" suspende la quema del libro sagrado musulmán. Todo depende de que pueda reunirse hoy en Nueva York con el grupo de musulmanes que impulsa el proyecto de construcción de la mezquita a dos cuadras y media de la Zona Cero. Sin embargo, el imán autor del proyecto de la mezquita, Feisal Abdul Rauf, volvió a desmentir que se vaya a reunir con el pastor Jones y reiteró que la construcción no se moverá. Jones había dicho primero que suspendía la proyectada quema en su iglesia del Estado de Florida porque había logrado un acuerdo para cambiar la ubicación de la mezquita, gracias a la mediación de un imán. Pero el imán en cuestión, Muhammad Musri, aclaró luego que sólo había dicho al pastor que podía organizarle la reunión con Rauf.
Posición oficial
Quien también fijó clara posición fue el presidente Barack Obama, al respaldar ayer la propuesta de construir en centro comunitario islámico y pedir tolerancia a un país sumido en las últimas semanas en una oleada de islamofobia. "Si se puede construir una iglesia en un lugar, se puede construir una sinagoga en ese lugar; se puede construir un templo hindú y se debería poder construir una mezquita", dijo en la Casa Blanca.
Todo es incierto
Nadie puede asegurar con certeza qué puede pasar hoy, ya que la iniciativa de este pastor, que apenas tiene un puñado de 50 fieles y fue acusado en Alemania por falsificar un título de doctor, está plagada de advertencias y desmentidas. La cuestión de la mezquita se transformó además en un dolor de cabeza para los responsables de la seguridad, ya que para hoy están previstas dos marchas, una de apoyo y otra de rechazo a la ubicación del templo, y la policía desplegará cientos de efectivos para evitar disturbios. Respecto a los homenajes, el gobierno se desdoblará para estar en tres sitios: Obama irá al Pentágono, en Virginia; su vice Joe Biden estará en la "Zona Cero" y Michelle Obama y Laura Bush participarán de un acto en Pensilvania en memoria de las personas que iban en el avión que cayó en un campo del Estado. (Télam)